Híper-aceleración. Tacómetros sin agujas, la precisión analógica desplazada por la perfección digital y la facilitación al usuario y la comodidad por sobre todas las cosas, por todos medios que sean necesarios. Frenar de inmediato y el indicador marcara cero en un instante invisible al globo ocular. Previsualizar a saltos es distinto que llevar de apuro a los frames en una imagen cuadro por cuadro, gastar un poco más de tiempo, siempre será más caro. Las agujas y los engranajes son ocupaciones ya extintas o en vías de extinción, rescatadas en el imaginario del steampunk o valorizadas en el vintage y su cada vez más cercana retroactividad. No hay espacio para arqueologías, solo analgesia para las nostalgias.
El hongo de Hiroshima y su difusión icónica como recortable para llenar tareas escolares, found-footage, citado y pegado en documentales, noticiarios y videoclips hasta la irrelevancia. Explotación. Una onomatopeya más. Capas de información y accidentes. Escribiéndose y reescribiéndose en un torbellino de sobreescritura. Going-overs. No alcanzan la difusión ni afectan la percepción.
LIVE FAST DIE YOUNG. Vivir rápido, morir joven. La batalla contra la edad, reafirmación cutánea ante la gravedad. Anti-age/anti-gravity. Promesas desde lo etéreo, ultracómodas y ultralivianas. Escaleras evolutivas de artificios y técnica, de cima a sima, oscura caries de profundidad indeterminada.
Microtextos, satisfacción instantánea. No hay espacio para la magia. Las aplicaciones y su circulación al toque no requieren ninguna consagración.
La desaparición no deja huellas físicas, si hay fotos alguna vez paso. Pérdida de memoria temporal, datos que se transfieren y se autoborran o expiran en severo tiempo. El humo es una reacción física signo de la energía y su transformación. Los datos perviven en ese estado gaseoso la nube, mutan, se acumulan, aparecen en formas amorfas, precipitan, despejan o brillan en su ausencia. Inmortalidad altamente vulnerable, pirokinesis tecnócrata en archivos, museos y bibliotecas. 404.
Juan Pablo Correa
fotos: Camila Rivera































